Esta es mi manera de decir las cosas no es que sea mi trabajo es que es mi idioma -

sábado, 29 de mayo de 2010

Lo ideal, todos sabemos, sería amar a alguien y ser correspondidos, pero eso ocurre a algunos pocos afortunados que tanta envidia (sana) causan. Ahora vamos a la realidad, esa que me toca ver todos los días de mi vida. No hay adolescente que no sufra por amor. TODOS a su manera lo hacen...

Y digo "a su manera" porque he aquí mi problema: no tengo a quien amar. Nunca me enamoré, nunca un chico duró más de dos semanas en mi cabeza. No sé lo que se siente y eso me bajonea mucho. Sé que no es de lo más agradable andar moquienta por algún pibe que no nos pasa cabida. NO QUIERO ESO TAMPOCO. Pero quiero saber qué es querer tanto a una persona como para desear más que cualquier otra cosa tenerlo a mi lado, quisiera poder decir: "yo por fulano, dejo TODO".
Ya he dicho que quiero un amor de verdad, uno sincero. No quiero una ridícula obsesión. El amor no te hace infeliz, el amor no mata ilusiones, no traiciona, no engaña, el amor no humilla. ESO NO ES AMOR. Yo por eso no quiero sufrir, yo no quiero pasarla mal, yo quiero sentir esa intensidad de dar todo por el otro, pero que ese otro valga la pena. No sé si me explico, tengo un quilombo bárbaro en la cabeza y jamás analizo lo que escribo; simplemente escupo lo que me sale.
Ahora estoy encaprichada con el chapulin colorado, pero vamos, sé que no es amor ni en pedo. Sé que si logro que me de bola va a ser genial, sin dudas; pero si no, ya fue, a mirar para otro lado. ¿Existirá realmente ese chico que me de vuelta la cabeza? ¿será real? no sé, tener 16 años y ver como todos hablan de sus amores y vos no saber qué pija es, ES MUY TRISTE.

No hay comentarios:

Publicar un comentario