Esta es mi manera de decir las cosas no es que sea mi trabajo es que es mi idioma -

lunes, 26 de abril de 2010

Muchas veces el otro es problema porque yo soy débil; porque yo no vivo mi propia fuerza, mi propio equilibrio, mi propia paz; y estoy esperando que el otro contribuya a mi equilibrio, a mi energía, a mi satisfacción y bienestar. Y cuando el otro no satisface este deseo, esta esperanza, entonces se convierte para mí en una persona irritante, desagradable y estoy en constante protesta contra ella.
Todo esto, lo mismo es aplicable a personas en situaciones. Gran parte de estos problemas dependen de que nosotros nos sentimos débiles, insatisfechos, y deseamos sentirnos fuertes y dichosos; y nos apoyamos en la otra persona, o en una situación o unas circunstancias determinadas. Pero el caso es que si la otra persona se adaptara de un modo mágico a mis deseos, esto tampoco me produciría la felicidad; me aportaría una satisfacción pasajera, pero a la larga se convertiría en un malestar, porque no me desarrollaría, no me fortalecería, no me permitiría crecer.

1 comentario:

  1. Amiga, te amo muchísimo, y perdoname por como te trato a veces, no te lo mereces. Nos pasa algo parecido creo, por eso nos llevamos asi, pero te amo mucho, lo sabes y espero que puedas ir a ver a tu mami pronto, sé cuanto la extrañas, nose, te amo :_

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